
Que pena me da ella, si con el pensamiento le serás infiel. No serás feliz, por más que tu no quieras, te acordarás de mí, de aquellas cosas buenas que viví junto a tí. Tendrás todo tu cuerpo con el olor a mí. Y a la hora de amar, daras vuelta la cara para poder llorar, dirás que es placer y ella no sospechará. Mi nombre entre tus labios morderás