



Ahi me quedé, en una mano el corazón, y en la otra escusas que ni tú entendías. Por eso esperaba que llegaras con rosas, mil rosas para mi. Porque ya sabes que me encantan esas cosas, que no importa si es muy tonto, soy así. Y aún me parece mentira que se escape mi vida imaginando qe vuelvas, a pasarte por aquí. Donde cada tarde como siempre, la esperanza dice... 'Quieta, hoy quizá sí' .





